RECORDANDO A MI QUERIDA TÍA CÁNDIDA

Se lleva casi cien años
De risas y de llantos,
De pasión Mexicana,
De belleza eterna,
Que ni el tiempo ni el peso lograron agotar.
De memoria indeleble
Viajes
aventuras
Y fantasía desbordada.
Pero no se va,
Permanecerá en nosotros,
Que jugamos con ella a la Marimanta,
Que fuimos detectives a su lado,
Nos relamimos golosos compartiendo manjares,
Aprendimos sus antiguas rancheras.
La quisimos, la admiramos
Vivirá en nuestras obras
Y nunca nos dejará.
MAR CUETO ALLER

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