viernes, 20 de septiembre de 2013

“RITMO E INNOVACIÓN, EN LA 1ª FERIA INTERNACIONAL DE LA INVESTIGACÓN Y TECNOLOGÍA CIUDAD DE OVIEDO”


En el recinto ferial improvisado, ubicado dentro del Palacio de los Deportes de Oviedo, no quedaba ni un solo asiento vacío en las gradas. Periodistas de los cinco continentes, representando a la mayoría de los países existente se hacinaban, en sus asientos reservados, a la espera de una primicia o cualquier noticia interesante. Mientras tanto, los científicos e investigadores esperaban en sus stands impacientes el turno asignado para sus exposiciones. No solo se habían congregado los doctorados más destacables de la región, también había representantes venidos de otras comunidades y de países como: Japón, China, Alemania, Inglaterra, Francia, Australia, Rusia, Emiratos Árabes, Sudáfrica, Senegal y Egipto.
Del Instituto Investigador de Carburantes de la Felguera, los representantes, causaron gran admiración al mostrar sus ecológicos e innovadores motores. Mucho más rápidos y eficaces que los accionados con petróleo.
            -¡Qué maravilla! Esto es el fin del imperialismo árabe, tan abusivo y contaminante-dijo un entusiasmado asistente, a su compañero, mirando de reojo a los magnates del petróleo que estaban sentados a su izquierda.
Los representantes del Centro Aurífero de Somió, cuando les tocó el turno, mostraron su Detector de pepitas de oro. Tan ligero y manejable que incluso un niño podría utilizarlo como, una encantadora rubita de diez años, demostró ante la audiencia.
            -Espero que ahora ya no se sigan vendiendo las minas a las empresas canadienses y rusas. Ya no pueden decir, las autoridades, que aquí no sabemos extraerlo- comentaban entre el público.
            -Yo no me fiaría mucho. A algunas autoridades les gusta vender lo que no es suyo. Habrá que estar atento, por si acaso-comentaba su interlocutor.
Todas las exhibiciones de la feria eran a cual más admirable, los asistentes no dejaban de ofrecer exclamaciones de sorpresa y fascinación. Resultaba imposible compararlas entre sí.  Aunque no cabe duda, que cuando se elevó la plataforma central para mostrar el Maqueteador Musical, todos nos quedamos con la boca abierta. No solo por el insólito artefacto sino por la maravillosa música tecno y los hologramas que lo acompañaban. En principio no apareció ningún presentador, ni científico, ni investigador. Solo las sorprendentes y fantasmagóricas imágenes nos explicaban en qué consistía la máquina y cuál era su misión. También instaba a todos los grupos y formaciones musicales de la localidad, o de donde deseasen venir, a participar en el primer festival musical de esta feria científica. Por tan solo dos euros se podría crear la maquetación y la creación de 2000 CDs en el acto. Con sus correspondientes caratulas y los posters promocionales personalificados del evento. El motivo de que fuese tan bajo el coste era que, simultáneamente, la maquina servía para el reciclaje de todo tipo de envases, plásticos, cartones y papeles. Convirtiéndolos en el material necesario para la maquetación, emblemas, y demás  Merchandising  deseado.
Una gran multitud de personas se levantaron y empezaron a formular un sinfín de preguntas. Nadie parecía esperarse tal proyecto dentro del programa. Durante unos minutos un tremendo caos amenazaba con echar a perder la armonía que había reinado. Pero, cuanto más gritaba la gente más se elevaba el tono de la música y la voz que salía de aquel aparato. Quedamos tan sorprendidos que nos tuvimos que callar al unísono. Luego se nos explicó cuál era el objetivo que pretendía el Festival y nos volvimos a encandilar con la empresa patrocinadora del evento. Tantas emociones juntas volvieron a enfervorizar a los asistentes y de nuevo subió el tono de los murmullos. No duró demasiado, las canciones que emitía aquél aparato y sus órdenes tajantes, persuadían a todos los alborotadores para que cesasen en su empeño.
Por lo visto el fin de este festival de música, además de promocionar al Maqueteador Musical, era promover y ayudar a los músicos que estaban abriéndose camino. En especial, favoreciendo a los hasta ahora menos favorecidos por la industria. Pretendían fomentar la unión en los grupos y estimular a las mujeres a quienes consideraba que hasta el momento lo tenían mucho más difícil a la hora de mostrar su talento y conseguir oportunidades. Varios solistas preguntaron si podrían participar y las voces misteriosas, que emitía la máquina, les contestaron que si querían hacerlo que se uniesen y formasen grupos.  Aunque solo fuesen dúos se les admitirían siempre que demostrasen solidaridad y buena coordinación en equipo. Otra de las clausulas necesarias para el evento sería que hubiese participación femenina. Pues consideraban que si no participaban las mujeres no habrían conseguido su objetivo y no volvería a crearse el festival de música acompañando a la siguiente feria científica. Por supuesto, nadie ponía en duda que se sucediese, al año siguiente, el evento científico dado el éxito que sin duda estaba alcanzando a nivel mundial.
Rápidamente empezaron a sonar los móviles y un notorio número, de formaciones musicales, empezaron a anunciarse en los paneles electrónicos que rodeaban los techos del recinto.
            -¡Mira tío, Stormy Monday va a abrir el festival!- anunciaba un asistente al evento-Estos son de lo mejorcito de la región, son toda una leyenda, los finalistas del concurso que organizó hace décadas la Nasa.
            -Si, y siguen siendo tan geniales como siempre, como dicen muchos: Genio y figura hasta la sepultura-contestaba su acompañante.
Desafortunadamente las pocas formaciones femeninas de la región estaban en su mayor parte de vacaciones,  o de gira, pues agosto es uno de los meses en que más se suele viajar. Tan solo dos o tres de los grupos tenían una chica a la batería y alguna cantante. Desde la plataforma central se anunciaba que de seguir así corría el riesgo de que se suspendiesen los conciertos y por supuesto no se repetirían en las sucesivas ferias posteriores. Muchos de los músicos presentes se pusieron en contacto con managers de bandas femeninas de otras regiones. Incluso pidieron ayuda a conocidos de otros países esperando que acudiesen en avión lo antes posible. Se logró que viniesen varios dúos y grupos de Francia, Inglaterra y de Estados Unidos, pero aún así no se llegaba a alcanzar la media necesaria para que al año siguiente se pudiese conseguir la segunda edición del festival. Oí decir que bastaba que se sumase un solo grupo de mujeres y ya se conseguía alcanzar el objetivo. Sin pensarlo ni un minuto más, me puse en marcha, saqué mi block de notas y empecé a componer como nunca antes había compuesto. En menos de tres horas ya tenía más de seis canciones nuevas que era lo mínimo necesario para editar el CD. Ya solo me quedaba encontrar una compañera que por lo menos me hiciese los coros.
Desgraciadamente entre mis amistades no dispongo de ninguna amiga con dotes para la música ni con una voz aceptable para el canto. Aún así, me dispuse a proponérselo a una de mis mejores amigas, que siempre me había acompañado a un sinfín de conciertos, pero que nunca la había oído cantar ni los estribillos coreando entre las multitudes. A pesar de que la expliqué la gravedad del asunto, al principio, dada su timidez se negó a acompañarme. Tras mucho insistir en que solo tendría que acompañarme y simular que cantaba haciendo play bay se animó a inscribirse conmigo en el programa. Primero teníamos que hacer la maqueta, lo cual no supuso problema, pues yo saqué mi libreta y canté todas las canciones al aparato maqueteador. Quien me hizo, por orden mía, unos maravillosos arreglos que le daban un toque muy sublime a mi rock sinfónico. Después, cuando nos llegó el turno de actuar, teníamos que hacer una presentación breve de nuestra biografía musical.
            -¿Y qué les digo?- Decía mi amiga, presa de un terrible pánico escénico-Yo no tengo ningún estudio de música, ni clásica, ni solfeo, ni experiencia, ni nada. Ni siquiera tengo buen oído.
            -No te preocupes-la dije para tranquilizarla-di que has estudiado música en tu colegio y en tu instituto como todo el mundo. Y cuéntales la cantidad de conciertos de rock a los que hemos asistido, y los de música Celta de las fiestas de San Mateo y todos los que recuerdes…
            -Estoy tan nerviosa que no me acuerdo de ninguno.
            -¡Bueno, no te preocupes! Cuando termine con mi breve biografía les resumiré yo la tuya y así no tendrás que decir nada. Todo quedará bien, ya lo verás. Luego, solo tendrás que repetir unos de los estribillos de las canciones que acabo de componer. El que más te guste y más fácil te resulte.
            -Pero, es que no me acuerdo de ninguno.  Ya sabes que tengo muy mala memoria. Me gustan, pero no los recuerdo.
            -¡Vale! Pues les diremos que por razones técnicas no podemos cantar nuestras canciones y que vamos a cantar una versión de un gran rockero legendario. ¿Te acuerdas de alguno de los estribillos de Jon Bon Jovi, por ejemplo?
            -Si, pero no tengo buen acento en inglés. No, yo no he estado en New York como tú, seguro que me saldrá fatal.
            -No mujer, seguro que te sale bien. Tú solo tienes que cantar el estribillo, no se va a notar tu acento. Y si quieres, podemos cantar una balada suya en español ¿Qué te parece?
            -¡Bueno! Si la cantas tú, bien.
            -¡Claro mujer! Tú solo sígueme con voz bajita, que no se te oiga mucho, en el estribillo. ¿Cuál de las dos que me sé prefieres?
            -La que tú quieras.
Cuando nos tocó el turno y por los altavoces revoloteaban los hologramas anunciando al dúo «Sea of Xixón» todas las gradas se pusieron en pié. Nunca nos habían oído y no sabían cual sería nuestro estilo, pero, todos agradecían el que hubiésemos salvado el festival. Por un momento, estuve a punto de contagiarme del pánico que sentía mi amiga. Me armé de valor y comencé a narrar mi resumen biográfico. Para darle un poco de profesionalidad les conté que el coro de mi clase del instituto había ganado un concurso entre todos los institutos de Madrid que se habían presentado. No pareció que les hubiese impresionado lo más mínimo. Así que me animé a contarles la verdad y a decirles que ese día yo no había participado porque tenía la garganta inflamada y estaba afónica. Esta anécdota les debió de resultar muy simpática porque me aplaudieron tanto o más que cuando subimos a la plataforma del escenario. Luego les hice el resumen de la trayectoria musical de mi amiga, que aparte de mencionar el nombre del colegio al que me dijo que había asistido en Grao, les dije el del Instituto de Lugones y luego les enumeré casi todos los conciertos que habíamos presenciado juntas.
            -Queridos colegas y público en general. Por razones, que serían muy largas de explicar, mi compañera y yo no podemos en este momento interpretar los temas de nuestro primero y último trabajo. No obstante, como es necesario cantar una canción, tenemos una sorpresa para vosotros, vamos a versionar una balada en español del gran Jon Bon Jovi. Ya sé que muchos preferiríais escucharle a él con su banda, pero os tenéis que conformar. ¡Vamos allá!
            Los hologramas del Maqueteador musical envolvieron la atmosfera con lluvia de pétalos de rosas y con imágenes de Jon Bon Jovi. Junto con fotos proyectadas de mi amiga y mías, tan alucinantes, que parecíamos grandes estrellas del rock. Casi todos los asistentes elevaron sus móviles encendidos mientras les hice la mejor interpretación en español de Bed of Roses, que se haya escuchado jamás, según la opinión de los críticos. Incluso yo estaba emocionada y sorprendida, nunca había cantado así, ni había imaginado que pudiese hacerlo. Hasta los patrocinadores del evento aplaudieron entusiasmados y anunciaron que el festival musical había sido un gran éxito. Y que por supuesto, se celebraría otro simultáneamente con la feria al año siguiente. Siempre y cuando hubiese la participación necesaria para que fuese rentable, pues de no serlo, al Reciclador se le daría otra utilidad que beneficiase a un mayor número de personas, como ser un Editeador o un  Jugueteador.

Mar Cueto Aller